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Marginalia Nº 2 - Noviembre de 2001


Marginalia Nº 2 - Noviembre de 2001

Primer Concurso Interprovincial Intercolegial de Poesía Academia Ibeoamericana de Poesía, Capítulo Cuenca

Entrevista


Marginalia Nº 2 - Noviembre de 2001

Rubén Astudillo y Astudillo (El Valle, Azuay, 1938) es, sin duda, una de las figuras literarias más interesantes de Ecuador actual.
En su calidad de diplomático ha residido en Israel, Chipre, Vietnam del Norte, Venezuela, y, últimamente, en China, nación de la que acaba de regresar para quedarse, por ahora, en su país.
Poeta existencial, su obra se resuelve entre la ternura y la rebeldía, la búsqueda permanente de la solidaridad como única salida a la condición trágica del ser humano. Los grandes ejes temáticos de su poesía son Dios, el amor y la muerte.

A continuación presentamos esta breve entrevista que nos concediera a su arribo de Asia:

Los cambios que se han dado últimamente, en este mundo pragmático y globalizado, ¿cómo han influido en la poesía?
Como cualquier otra actividad humana, la poesía tiene que verse afectada por los cambios que se producen en la sociedad. Esto no es nada nuevo. Así ha sucedido a lo largo de la historia. Por eso, hoy no se puede escribir como en la Edad Media. Los poetas tienen que abrir sus espacios de creación a las nuevas incitaciones de la historia.

¿Tiene sentido hablar de poesía en la época actual?
En el mundo contemporáneo, lleno de promesas como de amenazas, la poesía es un instrumento de reflexión y hasta de conocimiento sobre el sentido real de la existencia. Una forma, por otra parte, de complementar y de defender el diario milagro de la vida.

¿Cómo debe entenderse la poesía de hoy?
Para mí, personalmente, la poesía es la posibilidad de testimoniar el tiempo, los sucesos y los seres, a través de la palabra.

¿Está condenada la poesía a su condición exclusivista y elitista?
En todas las sociedades - y en todos los tiempos - la poesía ha sido una de las "formas aurorales" de la expresión humana concebida como hecho artístico. No hay que olvidar que primero fueron los poetas quienes se encargaron de exaltar o conjurar la belleza. De todos modos, creo que como hecho axiológico, la poesía siempre será elitista.

Unas dos palabras sobre la poesía china última ...
La poesía china, una de las más antiguas y esplendorosas del planeta, se ha movido dentro de un mundo estético bastante cerrado para nuestra mentalidad. Hay poetas como Li Bao, de valor universal, que entre nosotros son casi desconocidos. La lírica china se ha vuelto más asequible para el mundo occidental a raíz de la aparición de poetas contemporáneos como Ai Qin.

¿Nuevas obras suyas próximas a aparecer ...?
Dos poemarios: SOLO PARA LOBOS y EL REGRESO AL VALLE DE LAS COLINAS DORADAS. Además, un estudio sobre literatura y sociedad en América Latina, y otro sobre literatura ecuatoriana.

ELEGÍA Y FULGOR DE LOS ADIOSES
Y ahora
comienzo a despedirme de
las cosa. Mi
corazón comprende que
cuando esté de
vuelta, ni él ni
ellas han de ser lo mismo
que
en este largo instante de
nuestro paso por el
tiempo
que nos fue prestado.

Qué será para entonces de
este paisaje en cuyas verdes
olas azuladas mi alma se ha contemplado
como quien se mira en
un espejo, mientras mi corazón
sonaba como un eco de
los pasos del
aire en
medio de las rocas y los
árboles.

Espejo y eco simultáneos que nunca
podremos repetirnos, mi alma
les dice adiós y agradecida
los celebra. Y canta.
 

LA LUNA DE XIAN: MEMORIAS Y PRESAGIOS
La misma luna que esta noche
cruza, con su mata
de estrellas, por encima
de los pinares de Xian, mañana alumbrará
los eucaliptos y las
capulicedas
de mi pueblo.

Su misma luz removerá las mismas
sombras y removiéndolas
renovará el viejo
pacto del cielo con la tierra, para que
"todo
aquí, abajo, ocurra como allá" en la
girante
cúpula de lo alto, donde las
fuerzas
primordiales
del universo cuidan para que "todo
resuene en
todo" y el resplandor de la armonía
universal siga su río de
infinito
número de veces circulares.

La luna de Xian y su mata de estrellas, riegan
en esta
noche la milenaria sangre del universo en este
lado de la tierra. Mañana desgarrarán sus venas de
paz astral sobre las altas cumbres
de los Andes. Mi corazón que es parte del mundo de
esas cumbres, se abre como una flor
innominada y les saluda.

Poesía cuencana


LAS NAVES DEL VIENTO
En las naves del viento
te envío pañuelos verdes
con aroma de eucalipto

------------

En el huerto
en danza misteriosa
sombras aladas se embriagan
con perfume de cerezos

------------

Sobre tanques y fusiles
han crecido flores.
En cementerio de guerra
ha surgido un jardín

------------

Un pájaro
ha colgado su nido
de la sombra
de un balcón

------------

Metió la mano
en el bolsillo
y encontró
un nido de pájaros

------------

Con sandalias
de sueños
recorro
los caminos de la vida

Magaly Vanégas Coveña

LOS QUE VOLVIERON DEL DESTIERRO

(Nehemías 7.5)
La urbe está de fiesta
al fin regresan los exiliados,
la tierra soñada
en extenuantes jornadas,
afirmará ahora
el futuro acariciado;
por cientos y por miles
se cuentan los vecinos,
de Adín y Bigvai
de Azgad y Belén,
hay cantores, levitas,
jefes de familia y sirvientes;
todos bailan, beben y se abrazan
hasta consumar la celebración,
hasta advertir en las caras
de los otros deportados
el movimiento de las estaciones
la persistencia del tiempo,
su visible desubicación.
Sin despedirse cansados se retiran.
Nadie lo dice, pero el silencio avisa
de un corto descanso,
previo el reinicio del viaje.

César Molina M

Poesía universal


ARDE EL MAR
Oh ser un capitán de quince años
viejo lobo marino las velas desplegadas
las sirenas de los puertos y el hollín y el silencio en las
            barcazas
las pipas humeantes de los armadores pintados al
            óleo
las huelgas de los cargadores de grúas paradas ante el
            cielo de zinc
los tiroteos nocturnos en la dársena fogonazos un
            cuerpo en las aguas con sordo estampido
el humo en los cafetines
Dick Tracy los cristales empañados la música zíngara
Los relatos de pulpos serpientes y ballenas
De oro enterrado y de filibusteros
Un mascarón de proa el viejo dios Neptuno
Una dama en las Antillas ríe y agita el abanico de ná-
            car bajo los cocoteros.

AUSENCIA
Despertarse a medianoche con el furor de las rosas
envuelto en la maciza y húmeda oscuridad otoñal
con los jinetes heridos en las armas del crepúsculo
y para decir tu nombre cerrar los ojos despacio como
             oprimiendo un rubí
y ver en el cuadro negro de la ventana vacía la luz de
             los antifaces:
la noche, sólo una gota de sangre para mis labios,
para el fulgor de tu cuerpo un talismán silencioso. Ca-
            llad: es mi corazón.

Pere Gimferrer (español)

Poeta invitado


La cuencana María Ramona Cordero y León, Mary Corylé, publica a comienzos de 1933 CANTA LA VIDA, libro ante el cual "los poetas pacatos, los críticos pacatos cerraron los ojos: veían caerse las hojas de parra" (Antonio Lloret). Y esta aureola de rebeldía y desacato la acompañará toda su vida. Nunca formó parte de grupo literario alguno, "pues -decía- juzgo el gregarismo propio de animales pequeños".

María Ramona se sitúa -junto con su coetánea, la inmensa Aurora Estrada, y Dolores Veintimilla, precursora del Romanticismo en Ecuador- entre las escritoras más polémicas del país.

Fue Directora Nacional del Archivo Histórico, y fundó la Biblioteca Municipal de Cuenca. Pero su mérito mayor reside en haber dado lustre a las letras ecuatorianas, y ello, gracias a esa poesía suya de la sensualidad, cuyo máximo referente es el amor, en una suerte de panerotismo (siguiendo, probablemente, la espléndida obra de Delmira Agustini). Sus mejores poemas son, justamente, los amorosos, en los que alcanza gran intensidad y belleza.

La misma poesía es para nuestra autora "el canto al amor, la exultación de la vida".
Si a Aurora se la recuerda, ante todo, por su bellísimo poema Es una lengua dulce y perdida, y a Dolores, por su inmortal Quejas, de Mary Corylé siempre se repite -el, en su tiempo, muy escandaloso- Bésame, con un fragmento del cual cerramos esta nota:

Reseñas


  
La cuencana María Ramona Cordero y León, Mary Corylé, publica a comienzos de 1933 CANTA LA VIDA, libro ante el cual "los poetas pacatos, los críticos pacatos cerraron los ojos: veían caerse las hojas de parra" (Antonio Lloret). Y esta aureola de rebeldía y desacato la acompañará toda su vida. Nunca formó parte de grupo literario alguno, "pues -decía- juzgo el gregarismo propio de animales pequeños".

María Ramona se sitúa -junto con su coetánea, la inmensa Aurora Estrada, y Dolores Veintimilla, precursora del Romanticismo en Ecuador- entre las escritoras más polémicas del país.

Fue Directora Nacional del Archivo Histórico, y fundó la Biblioteca Municipal de Cuenca. Pero su mérito mayor reside en haber dado lustre a las letras ecuatorianas, y ello, gracias a esa poesía suya de la sensualidad, cuyo máximo referente es el amor, en una suerte de panerotismo (siguiendo, probablemente, la espléndida obra de Delmira Agustini). Sus mejores poemas son, justamente, los amorosos, en los que alcanza gran intensidad y belleza.

La misma poesía es para nuestra autora "el canto al amor, la exultación de la vida".
Si a Aurora se la recuerda, ante todo, por su bellísimo poema Es una lengua dulce y perdida, y a Dolores, por su inmortal Quejas, de Mary Corylé siempre se repite -el, en su tiempo, muy escandaloso- Bésame, con un fragmento del cual cerramos esta nota:

BÉSAME
Bésame en la boca,
tentación sangrienta
que en el marfilino
color de mi tez
tu mirada aloca;
bésala, tuya es.

Toma y aprisiona
mis labios, retenlos
mucho, mucho tiempo
dentro de tu boca
y quede en la mía
la huella imprecisa
de tu beso eterno.

Ahoga mi risa
sofoca mi aliento
con tu dicha loca:
bésame en la boca.

  
Bésame en los senos:
armiño escondido
tras la caridad
leve del vestido:
inquietante dúo
de rosas gemelas;
dormidas palomas
en un mismo nido;
de esencia de vida
llenecitas pomas.
Mis senos ... mis senos ...
blancura encendida
con yemas de rosas.
Mis senos ...
ondulantes, plenos:
bésame en los senos

Rodrigo Pesántez Rodas Guayaquil, Universidad de Guayaquil, Frente de Afirmación Hispanista de México 2001
Rodrigo Pesántez Rodas Guayaquil, Universidad de Guayaquil, Frente de Afirmación Hispanista de México 2001

Libro breve y hermoso. Treinta y dos poemas cortos que nos recuerdan lo que la poesía realmente es: palabra que conmueve y encanta.
Pesántez Rodas siempre se ha distinguido por su escritura visceral, altiva, sin concesiones, dura en la crítica a la sociedad hipócrita y de poderes mal administrados. Pero esta poesía sardónica ha sabido dar paso también a la ternura y la nostalgia, llegando aun -en momentos de dolorosa evocación- a la elegía, de hondo patetismo y sombría belleza.
En LOS SILENCIOS DEL BOSQUE, el autor retoma básicamente la segunda vía, y la desarrolla plenamente, sobre la base de imágenes bellísimas, atrevidas y sugerentes.
Surgen, entonces, versos como estos:

"Ella ingresa a mis ojos/ lentamente/ y a solas en el agua/ se desnuda el aroma de sus senos"

"Adiós racimos de un demonio alado, / llaga desnuda que brindé al pecado/
y a las surrealidades de la carne"

"Tu recuerdo en la puerta del olvido/ y este enjambre de sueños sin sentido/ me desnudan la carne todavía"

Escritura cotidiana, meditativa, filosófica; metáforas brillantes, logradas paronomasias, ritmo sostenido, remates precisos y preciosos. Todo ello, fruto maduro del amor y la técnica; en fin, de la sabiduría que da el ejercicio continuado de la vida y de la poesía.

Sara Vanégas Coveña

Sara Vanégas Coveña Cuenca, Universidad del Azuay, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Cuenca, 2001
Sara Vanégas Coveña Cuenca, Universidad del Azuay, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Cuenca, 2001

Espléndida antología de los poetas españoles de la década del 70
Sara Vanégas, con su fina sensibilidad literaria y su experimentado sentido crítico, señala las principales características de los cinco poetas seleccionados y antologados, que constan entre los más representativos y que considera, perdurarán en nuestra memoria: Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero, José María Álvarez, Luis Alberto de Cuenca y José-Miguel Ullán.
A ellos les preocupa el acto de escribir y se sumergen de lleno en la experimentación, que enlaza de alguna forma con los movimientos de vanguardia de principios de siglo, alcanzando incluso el redescubrimiento de la poesía visual, la metapoesía y el llamado culturalismo. En casi todos ellos, los versos recogen su concepción de la autonomía del arte y la poesía, la visión simbólica del poema, la influencia en la creación literaria del cine y la publicidad; en fin, la incorporación de nuevos mitos.
El lector va compartiendo vivencias estéticas y conocimientos. Es, sin lugar a dudas, uno de los grandes logros de este libro, la emoción y la intensidad humana, la fina sensibilidad de la crítica literaria, manifiesta en sus percepciones y en su lectura de tan importantes poetas de la lírica española del siglo XX.

Carlos Pérez Agusti.

CENTINELA DE LAS CENIZAS
CENTINELA DE LAS CENIZAS

Magaly Vanégas Coveña Cuenca, Unión Nacional de Educadores, Núcleo del Azuay, 2001

CENTINELA DE LAS CENIZAS refleja el sentimiento de una escritora de estilo depurado y alma limpia, maestra en tallar imágenes bellas y estremecedoras, que penetran en ámbitos donde conviven los ángeles y las estrellas.
Poesía que llega a la grandeza de las cosas elementales, como el nido, el vuelo de las gaviotas, la caída de las hojas en el otoño o la luz de los faroles que impide la completa hegemonía de la noche.
El sentimiento de Magaly tiene fondo de fatalismo, porque allí late la desilusión. Se siente una hoja al viento. Sigue la onda del canto del cisne.
La síntesis, la metáfora innovadora son elementos claves de esta poesía doliente, pero siempre vital (que incluye, además, textos en prosa breves y muy sugerentes)
Aquí unos ejemplos de esta poesía: "Los faroles:/ ojos somnolientos / de la noche//";

"¿Quién/ en fría noche/ llama a mi puerta?/Las hojas secas/ de otoño".

POESÍA ERÓTICA DE MUJERES. ANTOLOGÍA DEL ECUADOR
POESÍA ERÓTICA DE MUJERES. ANTOLOGÍA DEL ECUADOR

Varias autoras
Mayor Books, Universidad central del Ecuador,
Quito, 2001.

Dieciniueve autoras conforman esta obra -un ameno recorrido por la lírica amorosa escrita por mujeres en el Ecuador de la segunda mitad del siglo XX.
Se inicia con Ileana Espinel (1931-2001), y, pasando por nombres tan conocidos como Violeta Luna, Sonia Manzano, Catalina Sojos, Maritza Cino, concluye con Marialuz Albuja (1972).
La obra, aunque deja de lado a alguna autora importante, constituye, sin embargo, una interesante recopilación de textos seleccionados por las propias escritoras, donde encontramos poesía bella, sutil, sugerente, junto a versos crudos, directos, totalmente denotativos, escritos con osadía y poco pudor; todo ello, en una sociedad aún bastante pacata como es la ecuatoriana.
La calidad literaria está garantizada, pese a ciertos "bajones" en algunos textos.
Aquí, dos muestras de la antología:

"tu voz ya es una con las roncas voces del océano// lejos muy lejos lo que fue tu agonía y tu placer. te/ vas. firme y voluptuosa y leve. ya otra. ya tú/ misma. ya solo deseo y agua/ divina sombra:/ ya olvido"

"deja que los otros/ también me observen/ que besen mis pechos salados/ sientan mis nalgas de cobre/ enreden sus dedos en los nenúfares del pubis/ pasen piadosos sus lenguas por mi ombligo"

Sara Vanégas Coveña

Créditos


Año 1, Número 2
Noviembre de 2001
Brasil 3-101, Cuenca
Telefax: 818 840

e-mail: svanegas@uazuay.edu.ec

Directora:
Sara Vanégas Coveña

Colaboran en este número:
Rubén Astudillo y Astudillo, Magaly Vanégas, César Molina, Inés Márquez Moreno, Alberto Ordóñez Ortiz, Carlos Pérez Agusti, Franklin Barriga López.

Diagramación:
Katherine Ortiz Vidal

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Correspondencia y colaboraciones:

casilla: 01-01-1178,
Cuenca - ECUADOR
e-mail: svanegas@uazuay.edu.ec